#CómoSalimosDeEsta

siendo los primeros seres humanos del planeta éramos, únicamente, cazadores y recolectores. Y por supuesto, no había Estado.

El Estatismo (I)

El primer día

Publicado: 2022-07-02


Nuestro desarrollo histórico se manifestó principalmente, en la evolución de nuestra capacidad productiva.

El primer día de nuestra historia en el mundo, como seres humanos, nuestra capacidad productiva era completamente nulo y, por consiguiente, en la sociedad. (Esto último -la sociedad- lo veremos posteriormente.)

Por eso, siendo los primeros seres humanos del planeta éramos, únicamente, cazadores y recolectores. Sólo podíamos recoger los frutos que producía espontáneamente la naturaleza.

No obstante, esa recolección fue, ya, la primera etapa de producción de nuestro género, el humano. Y era producción porque usábamos palos y sogas que preparábamos arrancando las ramas de los árboles, siendo estos materiales las materias primas con las que hacíamos los instrumentos para la recolección de dichos frutos. Esto fue nuestra primera producción; el primer día que pasamos del reino animal al humano.

Entonces, ese nuestro primer día salimos del reino animal con las manos vacías pues allí, como el resto de los animales (con la única excepción de las abejas), sólo podíamos recoger los frutos tal cual los producía la naturaleza, arrancándolos con nuestros miembros (manos y pies), exactamente como el resto de animales.

Pero, ese primer día, ya obtuvimos los frutos usando piedras y palos que adaptábamos para el efecto, sacándole a estos últimos hojas y ramas menores (o mayores), cosa que no hacía ningún otro espécimen del resto de animales. Decimos del resto pues pasamos, únicamente, de la condición irracional a la racional dentro del reino animal. (Consideramos los tres “reinos” de la naturaleza: el animal, el vegetal y el mineral).

Ese primer día, por supuesto, no había Estado. Éste apareció muchísimo tiempo después; miles de años después, como lo veremos posteriormente.

Miguel Agreda
jmagreda2000@yahoo.es

Lima, 28 de junio del 2022


Escrito por

Julio Miguel Ágreda

Consultor en desarrollo económico, social y educativo. Profesor universitario, investigador, sociólogo, trujillano...


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